Crónica de Xi’an: reverenciar su historia, abrazar su futuro

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Xi´an, 28/07/2020 (El Pueblo en Línea)

 

Hubiera sido difícil encontrar cualquier ciudad en el siglo VII que fuera más próspera y cosmopolita que Xi’an, la otra capital de China. Los comerciantes de pie frente a los puestos llamando a los transeúntes para adquirir sus mercancías, que entre otras delicadezas incluían joyas armenias y terciopelo de Bizancio. Las damas foráneas bailaban en tabernas exóticas para atraer a los clientes, sus trenzas rubias emulaban al sol. Los sacerdotes sirios se abrían camino a través de calles concurridas con una combinación de amenazas y súplicas, cantando bendiciones en diferentes idiomas. Era la ciudad más grande y concurrida de esa época. Xi’an estaba llena, arremolinada y reverberaba vida.

Como punto de partida de la antigua Ruta de la Seda, Xi’an, antes conocido como Chang’an, fue entonces el hogar de dos millones de habitantes durante la dinastía Tang (618-907), más de 100.000 eran extranjeros. Los visitantes fueron fácilmente contornados por la fusión del próspero comercio internacional y la cultura vibrante, mientras que una plétora de diferentes etnias creó una conexión sin precedentes entre China y el mundo. Era el punto culminante de la civilización china, y una época dorada de la cultura cosmopolita.

1.300 años más tarde, la antigua Ruta de la Seda se ha revitalizado y transformado en la iniciativa La Franja y La Ruta, restaurando las glorias de Xi’an e inyectando un nuevo carisma en la antigua capital de 13 dinastías. Actualmente, Xi’an es el centro comercial internacional más importante del noroeste de China, con 1.667 trenes de carga «Chang’an» que salen de Xi’an a Europa y Asia Central. En el primer semestre del 2020 transportó 1,3 millones de toneladas de mercancía. También es una incubadora en ascenso, tomando el liderazgo en tecnologías avanzadas como el diseño de cohetes y la purificación de contaminantes.

«La apertura y el respeto por otras culturas son valores fundamentales impresos en la historia de Xi’an, que hoy en día siguen prosperando. Dado que el entendimiento internacional y mutuo entre los países es muy deseable, Xi’an ofrecerá nuevas oportunidades tanto a China como al mundo», precisó Jing Yali, un estudioso de la historia del Museo del Bosque de las Estelas de Piedra.

 

Cuna de una China unida

Las murallas de la ciudad de Xi’an son algunas de las murallas más antiguas, más grandes y mejor conservadas de China. (Foto: Pixabay)

 

El Ejército de Terracota que vela en el mausoleo del primer emperador de China, Ying Zheng (259 a. C.-210 a. C.), ha sido testigo de los cambios que se han producido en Xi’an durante dos milenios. Aunque el ejército puede parecer un insignificante grupo de figuras de arcilla, el papel que desempeñaron en la formación de una China unida significa que esto no podría estar más lejos de la verdad.

Cada figura de terracota, que data aproximadamente de finales del siglo III a. C., tiene sus propias características únicas, desde la cara y los dedos. El ejército incluye guerreros, carros y caballos, y cuenta con más de 8.000 soldados, 130 carros con 520 caballos y 150 caballos. Con el fin de crear un gran imperio, el emperador reunió talentos de toda la tierra, sin importar antecedentes y estatus social. Algunos eran incluso sus enemigos que provenían de otros estados.

 

Llamado la octava maravilla del mundo antiguo, el Ejército de Terracota es una colección de esculturas de tamaño natural que representan a los ejércitos de Qin Shihuang, el primer emperador de China. (Foto: Liu Ning)

 

«El Ejército de Terracota no sólo posee un valor artístico sin igual, sino que también demuestra la integridad y la fuerza de una China unida. Trabajador, disciplinado, respetuoso con el talento y abierto a otras civilizaciones – tales virtudes fueron veneradas por el pueblo Qin y todavía forman parte del valor central de la cultura china moderna», destacó Jin Kai, investigador del Museo del Mausoleo del Emperador Qinshihuang.

Según Jin, al introducir una serie de reformas, como moneda estandarizada, pesos, medidas y un sistema unificado de escritura, los Qin convirtieron a China en una gran potencia. Su economía estable y su fuerza militar permitieron emprender ambiciosos proyectos, incluyendo la Gran Muralla China y el Ejército de Terracota, mientras que se cree que el nombre de la dinastía es el origen del nombre europeo de China.

«A la luz de lo que había comenzado bajo Qin, incluso los cambios sorprendentes realizados por las generaciones posteriores toman más de un carácter evolutivo que revolucionario», precisó Jin.

 

La Estela Nestorian registra la antigua conexión de China con el mundo.

 

Como la cuna de una China unida, Xi’an fue también la ciudad cosmopolita más grande del mundo, atrayendo talentos de todo el mundo. La mejor evidencia de esto podría ser la Estela Nestorian ubicada en el Museo de la Estela del Bosque de Piedras de Xi’an. Con texto en chino y siríaco, el bloque de piedra caliza de 279 cm documenta 150 años de cristianismo temprano en China. En la Estela Nestorian se cuenta que un misionero cristiano llamado Alopen y sus compañeros misioneros sirios llegaron a China en 635 desde el Imperio Romano Oriental a través de la antigua Ruta de la Seda, trayendo libros e imágenes sagradas. Mientras que la iglesia Nestoriana era considerada herética en Occidente, el misionero y sus acompañantes pudieron encontrar refugio en China.

Alopen no es el único extranjero que, después de venir hasta Xi’an, quedó aturdido por su poderoso poder y tolerancia hacia otras culturas. Las etnias de Persia, Asia Central, Japón, Corea, Vietnam, India y muchos otros lugares vivían en Xi’an, con diferentes religiones como el budismo, el cristianismo nestoriano, el maniqueísmo, el judaísmo y el Islam, coexistiendo en armonía. Según las estadísticas, Xi’an durante la dinastía Tang temprana fue el hogar de 111 monasterios budistas, 41 abadías taoístas, 38 santuarios familiares, dos templos oficiales y siete iglesias de religiones extranjeras.

«El anhelo de cooperación global y respeto por las diferentes culturas son parte de la razón del ascenso de China como una antigua superpotencia. Podemos encontrar evidencia de esto en el Museo del Bosque de las Estelas de Piedra”, subrayó Jing, y señaló que había muchas estelas que registran los intercambios culturales y religiosos durante la dinastía Tang entre China y países como Japón, Nepal e India.

«La reverencia por las diferentes culturas benefició a ambos países a lo largo de la Ruta de la Seda y de la propia China. Gracias a esta fusión cultural, los chinos han aprendido a absorber la esencia de otras culturas y a hacerla suya, haciéndonos aún más seguros culturalmente», añadió Jing.

 

Renacimiento de la antigua capital

 

Xi’an es ahora un centro tecnológico en ascenso en China.

 

El 7 de mayo, un tren de carga cargado con 49 coches llenos de neveras, té y lámparas se dirigía a Uzbekistán desde Xi’an, estableciendo el recorrido número 1.000 en la ruta China-Europa en el 2020. A pesar de la pandemia del COVID-19, Xi’an tardó sólo 129 días en mandar 1.000 trenes de carga entre China y Europa, 76 menos que el año pasado aunque el tráfico diario reciente se ha duplicado en comparación con el mismo período del año anterior.

Como punto de partida de la antigua Ruta de la Seda, Xi’an ha liderado una vez más la carga en la cooperación comercial y económica de China con el mundo. Desde 2013, Xi’an ha abierto 15 rutas internacionales de tren de mercancías a Kazajstán, Bélgica, Alemania, Polonia y otros países de Europa y Asia Central, construyendo un «canal de oro» que conecta el antiguo centro comercial con Eurasia.

A lo largo de la Franja y la Ruta, la cultura moderna de China también ha entrado en el ámbito internacional. En el centro digital del China Western Film Group, diseñadores gráficos y productores de películas están trabajando en un proyecto de digitalización para mostrar la belleza que tenía Xi’an hace mil años. La aplicación de tecnologías avanzadas como 3D permite a los espectadores de todo el mundo viajar en el tiempo, disfrutando de los esplendores de la dinastía Tang.

 

Desde Xi’an, las películas chinas entran en la arena internacional.

 

Fundada en 1958, China Western Film Group es una de las cuatro principales productoras nacionales de producción cinematográfica en el país. Ha producido más de 300 películas y documentales, y más de 180 series de televisión. Sus obras han ganado elogios en múltiples festivales internacionales de cine, ganando más de 70 premios internacionales como el Oso de Oro, con 76 de sus películas siendo presentadas al público en 36 naciones y regiones.

En 1988, la compañía produjo Sorgo Rojo, que cuenta la historia de la vida de una pareja china ordinaria de la década de 1930. Tras su estreno, la película obtuvo el aplauso internacional, con Roger Ebert, el primer crítico de cine en ganar el Premio Pulitzer a la Crítica, elogiando la película por «su fuerza en la simplicidad que Hollywood en su sofisticación ha perdido». La película ganó múltiples premios internacionales.

Además de ser el hogar de industrias culturales en auge, Xi’an también se ha convertido en un importante centro tecnológico. Establecida en 1965, la Sexta Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de la Academia de China ha diseñado y desarrollado más de 50 variedades de motores de cohetes propulsores líquidos, que se han utilizado en el lanzamiento de satélites y naves espaciales chinas y extranjeras.

«La industria aeroespacial puede personificar la capacidad de una nación en la investigación científica y el desarrollo tecnológico, y no se trata sólo de lanzamientos de cohetes. A través del desarrollo de naves espaciales, también hemos logrado logros en otras esferas científicas, como las tecnologías de eliminación de residuos peligrosos, que pueden beneficiar a la gente común», precisó Suo Xiaoqiang, director económico de la Academia, quien agregó que otros productos, incluyendo instrumentos inteligentes, bombas especiales y válvulas, también están demostrando ser muy populares en el mercado internacional.

De acuerdo a Suo, como ciudad que cuenta con muchas universidades y centros de investigación de prestigio, Xi’an ha proporcionado a la academia numerosas ideas innovadoras. Con la cadena industrial completa en la ciudad y la abundancia de empresas tecnológicas, la investigación y la cooperación interdisciplinarias pueden fortalecerse aún más para el desarrollo de la industria aeroespacial de China.

«Aunque China es una potencia importante en las tecnologías aeroespaciales, todavía tenemos muchos problemas técnicos que aún deben resolverse. Seguiremos haciendo nuestra investigación, y se pueden esperar más nuevas tecnologías propias en el futuro», concluyó Suo.