Omán, exotismo árabe por descubrir

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REDACCIÓN  

Posiblemente, Omán figure en pocas listas de destinos por visitar, pero esto es por lo poco que se sabe de este país que mantiene sus secretos y bellezas a buen recaudo, lejos del turismo de masas. Omán, el gran desconocido de oriente, ofrece sorpresas a todo aquel que viene a visitarlo. Un lugar seguro y agradable, del que disfrutar en un ambiente exótico y diferente.

Omán se localiza en el sudoeste de la península arábiga, entre Yemen y Arabia Saudí, frente a las costas de Irán. Es un pueblo tranquilo con buenas relaciones internacionales y un nivel de vida medio alto. Este país árabe ha ido ganando popularidad como destino del turismo nacional y europeo en los últimos años, gracias, entre otras cosas, a la buena conservación de su patrimonio, a sus increíbles oasis y palmerales, playas vírgenes, impresionantes cañones, seguridad absoluta en todos los aspectos, gente amable, atenta y tolerante…

 En definitiva, por ser un país con muchas posibilidades para el turismo, pero que, todavía, no se ha transformado en destino de masas, Omán se presenta como un lugar ideal para descubrir y disfrutar la verdadera esencia de un espacio y una gente única en el mundo.

Qué ver obligatoriamente en Omán

 Una vez que se ha obtenido toda la documentación necesaria, incluyendo la visa en una página especializada como visaturismo.es, ya se pueden ir descubriendo esos lugares que se deben visitar de manera obligada para poder decir que, efectivamente, se ha estado en Omán. Y es que, aunque este país merece ser visitado por todos y cada uno de sus rincones, hay una serie de lugares realmente espectaculares que deben conocerse y disfrutarse. Ya sean espacios naturales o urbanos, esta es la lista de los imprescindibles.

La belleza elegante de la mezquita del Sultan Qaboos

Por regla general, las mezquitas son edificios de una gran belleza y elegancia, pero la del Sultán Qaboos en las afueras de la capital de Omán, Mascate, es una verdadera joya. Es gigantesca y moderna, una construcción en la que se utilizó Mármol de Carrara, que tiene aires acondicionados ocultos entre sus paredes y columnas, lámparas de araña con incrustaciones de oro, y la alfombra de una sola pieza más grande del mundo, con nada menos que 4.343 metros cuadrados. En esta mezquita todo es grande y fabuloso, un lugar único que deja con la boca abierta a todo el que la visita.

Los Wadis, los oasis perfectos

Es inevitable pensar en oasis cuando visitas países enclavados en desiertos y Omán, en este sentido, es todo un digno representante. La mayor parte de este suelo está cubierto por arena del desierto, con muy poca vegetación. Ocasionalmente, si que es posible encontrarse con estos puntos verdes que crecen exuberantes acompañando a los cauces de algunos ríos y gracias a los acuíferos.

La belleza paradisiaca, imaginada del oasis en medio del desierto, es aquí una realidad más que sorprende y enamora al viajero. Ríos y pozas de agua limpia, fresca de colores esmeraldas corren entre cañones y palmeras o crean pequeñas lagunas que invitan a un reconfortante baño que haga olvidar el calor de estas latitudes.

El Wadi Shab o el Wadi Bani khalid

Son dos de los oasis más hermosos y espectaculares que es obligado visitar.

Playas escondidas, vírgenes o de pueblos pescadores

Sus playas están abiertas al público que quiere visitarlas, algo que no se puede decir de todos los países árabes. En la mayoría de las de Omán no hay infraestructuras para el turismo, se presentan salvajes y puras, como mucho un pueblo de pescadores servirá de refugio y sitio para buscar alimento. Los pescadores no dudarán en llevar al turista a arenales costeros sin acceso por tierra en los que disfrutar de un día de absoluta soledad.

Pero, no hay porque preocuparse si lo que se busca es comodidad y lujo. También existe una zona exclusiva para el turista que busca resorts, comodidad y lujos. En Salalah y Mascate ya se están instalando las más famosas cadenas hoteleras. Los inversores saben el enorme potencial que tiene esta zona marítima del país y empiezan a conquistarlo.

Los zocos, otro de los atractivos del país más reconocidos

Cada ciudad cuenta con su propio zoco, el más antiguo del país es el de Mutrah, muy cerca de la capital. Sus callejuelas y calles con toldos dan frescor a esos espacios llenos de color y con infinidad de objetos que comprar y el ambiente más popular y divertido.

Otros lugares imprescindibles que hay que conocer de Omán son el Fuerte de Bahla, el castillo de Jabreen, la ciudad de Nizwa y los pueblos de Misfar al Abriyeen y Al Hamra, el desierto de Wahiba Sands y el Al Khaloof (el desierto de azúcar), las montañas de Jebel Shams, el cenote omaní de Bait Al-Afreet y la isla de Masira.