Un nuevo tesoro emerge en Egipto

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Jose Oliva (EFE)

– viernes, 26 de marzo de 2021

Descubren una parte del templo de Ptolomeo I en el yacimiento de Kom el-Ajmar Sharuna, en la región de Menia, tras 15 años de trabajo

Como Howard Carter con la tumba de Tutankamon, la misión arqueológica del Museo Egipcio de Barcelona ha necesitado 15 años para hallar parte del templo de Ptolomeo I en el yacimiento de Kom el-Ajmar Sharuna, en una misión conjunta con la Universidad de Tubinga. Presentado ayer en primicia mundial, el fragmento descubierto está integrado por unos 60 bloques, «perfectamente esculpidos con sus divinidades y jeroglíficos explicativos sobre la historia del edificio y de los dioses a los que se consagra», explicó el presidente del Museo Egipcio, Jordi Clos.

Clos recalcó que en los 15 años que llevan excavando junto con la Universidad de Tubinga y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto han encontrado tumbas, moldes, ajuar funerario, cerámica, una gran cueva con más de 500 momias de halcón, «pero este hallazgo supera lo anterior y abre nuevas expectativas para el futuro».

El máximo responsable de la excavación, Luis Manuel Gonzálvez, afirmó que durante las dos últimas campañas de trabajo consecutivas (2019-2020) se han recuperado un total de 60 bloques de grandes dimensiones, que pesan unos 500 kilos cada uno y que muestran varios elementos arquitectónicos, bellos frisos decorativos e importantes textos jeroglíficos.

Foto Marta Pérez

Con este descubrimiento se reinicia «una aventura que empezó en 1838 cuando el egiptólogo Nestor L´Hôte mencionó por primera vez la existencia de un templo en Sharuna, del cual se perdió todo rastro a pesar de la búsqueda realizada posteriormente por exploradores a finales del siglo XIX», señaló.

Belleza e información. Los sillares formaron parte originariamente de los muros del templo y muestran elementos arquitectónicos como cornisas o toros y bellos frisos decorativos, junto a dos cartuchos que contienen el nombre del faraón Ptolomeo I. Según Gonzálvez, lo más importante es «una inscripción jeroglífica que aporta valiosa información sobre la fundación del templo, su nombre y los dioses a los que estuvo dedicado».

El conjunto de materiales hallados permitirá, tras su estudio, plantear una propuesta de reconstrucción hipotética del templo que hace 2.000 años se erigió en la ciudad de Hut-nesut, antiguo nombre de la actual Sharuna.

Foto: Marta Perez

La recuperación de este legado del Egipto faraónico no ha sido fácil, asevera Gonzálvez, pues «en primer lugar, el yacimiento, que se encuentra en una zona en la cual el nivel freático aparece a menos de un metro de la superficie del terreno, tuvo que tener un sistema de drenaje continuo para poder trabajar en condiciones óptimas».